
En diálogo con un medio nacional, el jefe comunal más joven de Catamarca detalló sus planes para Andalgalá a ocho meses de asumir.
Eduardo Córdoba está al frente de Andalgalá desde diciembre de 2019 y con 34 años se convirtió en el intendente más joven de la provincia de Catamarca. “Mi misión es trabajar sobre todo en los sectores sociales. Vemos mucha necesidad y creo que hay que llevar la política a la gente. Me toca vivir en una época en la que los políticos son cuestionados, quizás por malos ejemplos. Una de mis metas es volvernos a conectar”, expresó.
Córdoba es ingeniero agrónomo, fue secretario de Producción de la administración del intendente Alejandro Páez, sigue trabajando en una pequeña explotación agrícola junto a su familia, y es docente del último año de la escuela agrotécnica: “La docencia es algo que no he dejado ni voy a dejar, porque me llena de satisfacción y es un cable a tierra. Ahí no soy intendente, cuando doy clases soy un profesor. Así como en mi casa sigo siendo hermano, en el fútbol soy amigo y en la calle, un vecino más”.

Regreso a clases
Andalgalá fue una de las primeras localidades del país en abrir las escuelas tras la pandemia. El 10 de agosto se reintegraron directivos, auxiliares y personal general y el 18 comenzarán las clases presenciales. “Debo reconocer que hubo un grandioso trabajo del Comité Operativo de Emergencia local, provincial, del hospital zonal, la policía y los bomberos. Entre todos hemos llevado a cabo las tareas de control y campañas de prevención”, contó el intendente de la «Perla del oeste catamarqueño”.
Además, el jefe comunal dijo que hay tranquilidad en la población tras el paso a la fase 5, pero advirtió que “no hay que descuidarse ni oponerse a las medidas, porque si bien desde las instituciones se trabajó fuerte y articuladamente, notamos cierta relajación. Aunque entendemos que son más de 120 de aislamiento y eso seguro genera mucha tensión en la sociedad”.
En la ciudad hubo cuatro casos positivos de coronavirus. Tres estaban de paso y se los aisló hasta negativizar la carga viral, y el restante se contagió en otra provincia y pudo superar la enfermedad sin consecuencias. “En esta fase, las instituciones públicas están trabajando con cierta normalidad y en sintonía con los protocolos vigentes. Todavía no han vuelto aquellas personas que pertenecen a los grupos de riesgo y hemos restringido la actividad comercial a un horario específico para cada actividad”, explicó Córdoba.
Anticipó también que el Ministerio de Educación ya ha capacitado al personal escolar para la vuelta clases de manera presencial: «Los COE departamental y provincial han dictado los protocolos necesarios para que los chicos puedan volver a estudiar en las escuelas. Se hará hincapié en los cursos de último ciclo, los que tienen que pasar a otro nivel. Mientras mantengamos el ingreso a la provincia bien controlado, seguramente vamos a poder seguir con el regreso a las aulas, pero necesitamos la concientización de cada uno de los actores”.
En cuanto a la actividad económica, Córdoba aseguró que algunos sectores se han resentido en las primeras etapas de la cuarentena, pero que ahora hay un 90% del sector comercial que funciona con cierta normalidad, así como la abundante actividad agropecuaria que se desarrolla en Andalgalá. “La ciudad es una de las principales productoras de membrillo de la provincia y del país. Hacemos nueces, aceite de oliva, vinos artesanales, productos regionales dulces de todo tipo”, sintetizó el jefe comunal.
Proyectando para la región
El Intendente aseguró que su plan de gobierno es fortalecer la economía regional, tanto del membrillo como de la actividad olivícola y hortícola, y está trabajando junto a su equipo en un proyecto que se presentará en octubre: el Polo Hortícola del Oeste Catamarqueño. “Vamos a poner tierra de nuestro municipio, con inversión, agua y asesoramiento desde la gestión, para que la gente que ya tenga experiencia, pero no tiene donde llevar adelante sus productos agropecuarios, pueda desarrollarlos. Eso va a generar mucho empleo”, aseguró.

También intentará fortalecer el potencial turístico de la ciudad: “Hasta hace un año Andalgalá era solo una terminal en la provincia porque la ruta 46 no estaba asfaltada en su totalidad. Hoy ese asfalto nos pudo conectar con los pueblos del oeste y ponernos en una situación estratégica. Somos el centro turístico de nuestra provincia, por algo nos llaman ‘La perla del oeste catamarqueño’”.
Por otro lado, está a punto de inaugurarse un frigorífico municipal “que va a ser muy importante para nuestro departamento porque está ubicado en una zona donde impactará no solo en nuestra economía sino en toda la región”, enfatizó Córdoba.
“Este año ha sido muy particular, pero nos hemos ido organizando institucionalmente. Ser intendente es una actividad muy bella, pero también se sufre, porque en los tiempos en los que vivimos, con tantas necesidades, el no poder satisfacerlas hace que uno como persona no se sienta del todo bien. Pero cuando concretamos una obra, una ayuda, puedo darle forma a algo que tenía pensado e impacta en nuestra sociedad, en mi pueblo, esos días son de un sabor único”, finalizó el intendente.