
El sitio arqueológico El Calvario de Fuerte Quemado fue construido y habitado, entre los siglos XI y XVI, sobre un cerro en la entrada sur de la actual localidad de Fuerte Quemado, Departamento de Santa María. Este gran asentamiento fue estudiado por arqueólogos pioneros hacia fines del siglo XIX. Sin embargo, permaneció invisibilizado en la bibliografía arqueológica durante las últimas décadas, ya que se lo confundió con otro famoso sitio ubicado 3 km al norte, conocido como Intihuatana o La Ventanita de Fuerte Quemado.
Gracias a las recientes investigaciones, hoy sabemos que El Calvario de Fuerte Quemado conserva casi quinientas construcciones, muchas de ellas casas, patios y plazas.
En el siglo XV los incas construyeron en este poblado edificios excepcionales: tres torres circulares en la ladera norte, un montículo ceremonial denominado ushnu al pie del cerro y tres casas en la plaza de la cumbre principal aplanada. El cerro en donde se emplaza este asentamiento es muy conocido, ya que allí se formalizó en la década de 1960 un calvario católico.
Las distintas estructuras de este circuito religioso moderno, como el camino, las estaciones y la capilla, afectaron de manera irreparable la integridad del sitio. Sin embargo, el sitio aún esconde muchas historias por descubrir, por lo que es fundamental que no se lo siga alterando con nuevas construcciones.
Desde el Proyecto Arqueológico Yocavil intentamos transmitir la importancia de conocer y preservar el patrimonio arqueológico de la región como reservorio invaluable para su historia. En la foto se aprecia una vista de la plaza arqueológica de la cumbre aplanada, con restos de construcciones incaicas y también distintas estructuras modernas vinculadas al calvario católico.
La aguatinta en blanco y negro fue realizada por Adolf Methfessel en 1888-1889. Se titula Ruinas en el Fuerte Quemado. Al pié de la Loma Santa Cruz, Catamarca y allí se pueden apreciar las tres torres circulares incaicas (imagen tomada de Raffino 2007: 87, Fig. 2.12). ...