Un policía imputado por un extremo hecho de violencia contra su pareja, también empleada de la fuerza policial, continuará detenido tras confirmarse su detención en la audiencia de control de detención realizada el viernes. El caso marca precedente en el accionar judicial, ya que la fiscal de la Segunda Circunscripción Judicial, Soledad Rodríguez, actúa de oficio en el hecho porque la víctima no quiso realizar la denuncia. Al igual que el juez de control de Garantías Rodolfo Cecenarro, actuaron con perspectiva de género en el marco de la obligación que asumió el Estado Argentino de prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres y cumplimentando los mandatos de los tratados internacionales relacionados con el flagelo de la violencia.
Según la información a la que accedió este diario(ancasti), el hecho sucedió el 9 de octubre pasado en Saujil, Pomán. Los mismos policías colegas de ambos protagonistas habrían intervenido pero recién la fiscal tomó conocimiento del hecho varias horas después y tras consultar en reiteradas oportunidades sobre novedades en esa jurisdicción. Al conocer lo sucedido ordenó restricciones para el sindicado y pidió que la víctima sea revisada por el médico, pero ella se rehusó. También decidió no realizar la denuncia. Igualmente la fiscal dio participación a la Justicia Civil. Posteriormente la fiscal viajó hacia esa localidad y tras reunir una serie de elementos de pruebas ordenó la detención del sujeto.
Si bien no trascendieron detalles sobre el hecho de violencia, se conoció la imputación, "lesiones graves agravadas por el vínculo en contexto de violencia de género y privación de libertad en contexto de violencia de género". Tras ese procedimiento, la fiscal solicitó la audiencia de control de detención para el sujeto.
Grave
La fiscal solicitó la medida para el acusado basándose en los lineamientos de acción establecidos en el "Instrumento de protocolo de actuación para el abordaje de los hechos de violencia género y familiar" aprobado por la Corte de Justicia el 18 de octubre pasado a través de la "Acordada N° 4548". Éste, en el punto 5.2, establece que "la pertenencia del agresor a las fuerzas armadas o de seguridad y su portación de armas constituye un factor de altísimo riesgo en caso de violencia doméstica".
La fiscal además puso de resalto los informes de la pericia psicológica que obran en la causa, en la que se señala "el alto riesgo" que se evidencia para la integridad de la víctima, "especialmente la emocional, ante sus negativas de recibir ayuda profesional se debe establecer una red de sostén entre sus vínculos que permitan cuidado y resguardo emocional", sostuvo. Finalmente el juez de Control de Garantías confirmó la medida. El sujeto sigue tras las rejas. La víctima fue citada para notificarla de la medida pero señaló que se encontraba en esta Capital.ancasti