
Los que nos vendieron todo en los primeros días, como la tejedora Guillermina Zárate, apostaban que durante este finde las ventas se incrementarán hasta un 40 por ciento.
Se puede decir que aquí se aplica la regla que dice; "si hay crisis, que no se note". Esto aplica casi para los artesanos, productores, quienes evaluaron esta 51º edición de la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho, como exitosa tanto en ventas como en convocatoria tras el parate que impuso la pandemia. Pese a la coyuntura nacional, la cultura convoca y mueve la economía y tanto los catamarqueños como quienes nos visitaron, al parecer siguen eligiendo recorrer la fiesta de invierno más grande de la Argentina.
La mayoría de los días resultó dificultoso caminar por los pasillos de los pabellones y salones, como es casi una costumbre, esto por la gran cantidad de gente circulando. Muchos salían con bolsas de artesanías de todo tipo, bombos al hombro, cargando puyos o sillas de mimbre y varas de flores de madera que adornaban las filas y filas de visitantes.
La edición 2022, considerada "la más esperada", hizo notar que había una abstinencia del Poncho, por eso una multitud colmó cada día -durante las diez jornadas- el Predio Ferial. Esto también se tradujo en las ventas que, a la luz de las cifras, fueron exitosas.
Ventas oficiales
En un relevamiento preliminar, realizado desde la cartera que dirige Roberto Brunello, hasta el día jueves 21, cada stand había vendido un promedio de 300 mil pesos. Multiplicado por los 600 artesanos y productores que participaron este año, da un total aproximado de 180 millones de pesos. De acuerdo a sus experiencias en ediciones anteriores, los artesanos especulan que durante este fin de semana las ventas incrementarán hasta un 40 por ciento por el movimiento que genera los últimos días del Poncho.
Cabe recordar que, para esta edición, desde el Estado provincial se decidió que los artesanos catamarqueños no paguen sus stands, para favorecer su recuperación postpandemia. En este mismo sentido, también se les proporcionó hospedaje para permitir que puedan tener ganancias genuinas y significativas con sus ventas.
La digitalización de los medios de pago es un gran beneficio para los artesanos que coincidieron en señalar que "la gente ya no anda con efectivo". Si bien la dirección de Artesanías ofrece el servicio de venta con tarjetas a través del Mercado Artesanal, la mayoría ya cuenta con su propio posnet y ofrece facilidades de pago. Algunos de los artesanos vendieron toda su producción días antes de finalizada la Fiesta y se estima que muchos vuelvan a sus lugares de origen con casi toda su producción vendida, aseguran desde Cultura y Turismo.

El atractivo principal y la esencia de la Fiesta del Poncho es justamente la prenda que le da el nombre al evento y los diversos tejidos elaborados en distintas fibras y lanas. Durante el primer fin de semana, que estuvo acompañado por días con muy baja temperatura, hubo una importante venta de artesanías textiles: ponchos, puyos, ruanas, bufandas y pulóveres.
La más vendedora es Doña Guillermina
El caso testigo que se destacada desde el organismo es el de Guillermina Zárate, quien vendió toda su producción los primeros tres días de la fiesta. Oriunda de La Tercena, Fray Mamerto Esquiú, esta tejedora participa hace más de 20 años del Poncho. Además, vende sus mantas, ponchos y corbatines en el local que sostiene en su pueblo, por lo que asegura que al terminar el poncho volverá a dedicarse de lleno a la producción para seguir ofreciendo sus productos. "Este año ha sido el mejor de todos", opina la artesana sobre el Poncho 2022. "Hoy todos los artesanos han vendido", asegura.
Desde Jujuy, Gisella Arce decidió participar con stand propio por primera vez del Poncho. Como desde hace años lo hace su abuela, ella soñaba con vivir su propia experiencia. Y arrancó de la mejor manera, ya que lleva vendido el 90% de su stock a horas de terminar la feria de artesanías. Entre las ollas y cuencos de barro que ofrece en su mesa, la artesana jujeña se muestra conforme con los resultados de sus ventas. En cuanto a las formas de pago, Gisella cuenta que muchos de sus clientes le pedían pagar con tarjeta, pero ella solo recibe transferencias o efectivo. Las ventas que realizó son en un 50% por cada una de las formas con las que trabaja.
Vivian Mayne viene desde Mendoza con objetos cerámicos. "He venido cuatro veces al Poncho y éste es el mejor poncho al que he venido. En todos los sentidos, la calidad de las personas, la organización, cómo estaba armado. Y las ventas estuvieron buenísimas". De la vajilla y objetos de decoración en cerámica que ofrece, ya le queda muy poco. "Vendí el 80% o más. Y falta hoy. Así que espero irme sin nada, porque lo que me quedó lo voy a hacer trueque con otros artesanos". El medio de pago más buscado por sus clientes fue el pago virtual y las transferencias. La artesana también ofreció descuentos para pagos en efectivo.
En el rubro orfebrería las ventas fueron un éxito también. Franco Daniel Abratte, artesano de la capital catamarqueña Perla Negra Joyería de Autor, asegura que la respuesta de la gente superó sus expectativas. "Unos tres meses antes nos pusimos con mi compañera a trabajar para tener para traer a exponer. Creo que estuvimos cortos y para el año que viene vamos a armar algo mejor". De toda esa producción llevan vendido entre un 60% y un 70%.
Por su parte Gonzalo Cancino, coordinador del Salón Poncho Diseño 2022 y jefe del Departamento de Industrias Culturales asegura que la mayoría de los stands del espacio agotó su stock. Algunos emprendimientos que se llevan adelante en grupos decidieron dividirse las tareas, por un lado algunos se quedaron atendiendo los stands y otros regresaron al taller a continuar con la producción para reponer lo ya vendido. Y algunos también optaron por la modalidad de trasladar algunas herramientas y materiales al Predio Ferial y trabajaron produciendo y atendiendo clientes en simultáneo. Si bien por el momento el Departamento se encuentra relevando información, Cancino adelanta que algunos emprendimientos han llegado a vender hasta 170 mil pesos en una jornada. La mayoría ofreció todos los medios de pago disponibles y los días lunes, martes y miércoles hubo picos de ventas por la promoción Días de Ensueño.