
Una importante cantidad de público disfrutaba de una tarde de carreras cuadreras, en la ciudad santiagueña de Loreto y todo terminó dramáticamente.
En la cuarta competencia el caballo “Robertiño” cruzó triunfal el disco y en medio de la algarabía de la parcialidad se desplomó fulminado.
Algunos asistentes intentaron reanimar al animal, pero todos los esfuerzos fueron en vano y se aseguró que el deceso del equino obedeció a “un paro cardiorrespiratorio”.
Según consigna el matutino El Liberal, el grave incidente se produjo en la última carrera en la que competían mano a mano El Capitán con Robertiño.
El popular caballo cruzó el disco triunfante, pero murió inmediatamente ante el estupor de los presentes.
Las carreras cuadreras convocan a verdaderas multitudes en cada encuentro hípico, tanto por el interés deportivo como por las fuertes apuestas que se realizan.