Considerando las acusaciones emanadas de tres padres (Zulema, Sandra , Marisa) cuyos hijos de dos de ellos asisten a la institución actualmente; nos vemos en la obligación de responder a dichas acusaciones ya que las mismas nos colocan en un lugar sumamente denigrante. Somos docentes de la Escuela de Educación Especial N°2, desconocemos los hechos descriptos por estos tres padres, exigimos respeto, siempre estamos dispuestos al diálogo y a la escucha de los padres, venimos trabajando como institución a fin de construir acuerdos de convivencia, pero creemos que no podemos seguir aguantando estos atropellos sin fundamento alguno. Estos padres en el día de hoy traspasaron límites en cuanto a sus dichos, y a pesar de estar reclamando por la integridad de sus hijos, sus hijos están dentro de la institución, por lo tanto no comprendemos cual es el fin de dicho reclamo.
Las puertas de la escuela siempre están abiertas para escucharlos, dejamos constancia de cada reclamo y acusación cuando han venido a la escuela, tomamos carta en el asunto cuando fue necesario, escuchamos, escuchamos y escuchamos, pero también sabemos defendernos, también exigimos respeto por nuestro trabajo el cual lo realizamos con responsabilidad y mucho amor.