
Una medida judicial puso en alerta a los proteccionistas de animales en Andalgalá, quienes se solidarizaron con Juana Cabrera, quien tiene a su cuidado más de una veintena de perros callejeros que podrían ser desalojados.
En un intento desesperado, Juana se encadenó ayer en la puerta de la Fiscalía de Instrucción de aquella localidad, mientras que a través de las redes sociales busca un hogar para sus callejeritos.
Todo se desencadena por una denuncia realizada hace dos años atrás por un vecino por “olores nauseabundos, superpoblación de perros, y usurpación del espacio público”, consignaron medios locales.
Aunque la mujer negó las acusaciones, dijo que los gastos que demandan la atención y cuidado de los perros los “costea con su jubilación y que no recibe ayuda de nadie”.
“Pareciera que fuera un pecado levantar animales abandonados, si hoy los derechos del ser humano son vulnerados cuanto más los animalitos, tienen derecho a vivir y tener un lugar sano como lo tienen en mi casa”, lamentó.
Por otro lado, Huellitas Callejeras de Andalgalá, publico en las redes sociales que no se sabe “a dónde irán a parar porque no existe un espacio físico donde contenerlos”. Es por esta razón que recurren a la sociedad para que “les brinden a estos pequeños una familia. Es cuestión de días para que esto suceda”.
Y agregó que cada animal adoptado será entregado “vacunado, desparasitado y posteriormente castrado para evitar que continúen reproduciéndose. Son de diferentes tamaños y edades, tanto machos como hembras”.