
En el mercado negro local se pagan miles de pesos por toneladas que se venden por millones. Muchas personas se procuran un ingreso económico sustrayendo el mineral.
Con más de 150 años de existencia, el yacimiento minero Minas Capillitas ubicado en el departamento Andalgalá, es noticia una vez más porque cuenta con recursos valuados en millones de dólares que el Estado no explota ni resguarda, dando lugar a un mercado negro que deja unos pocos miles de pesos a nivel local.
A pesar del tiempo transcurrido, los avances tecnológicos y las denuncias efectuadas por el robo del recurso, se repiten los secuestros de toneladas de rodocrosita en distintas calidades, en bruto, pulidas, cabujones y hasta engarzadas.
Con una inversión de aproximadamente $10 mil, un automovilista puede acceder a una cantidad de «escombros» para luego venderlos y obtener cerca de $90 mil.
Se denomina escombros a los restos de piedra (rodocrosita de baja calidad con adherencias de otros minerales y metales), que durante décadas fueron acumuladas en el predio y cuya explotación o destino nunca fue definido oficialmente.
Minas Capillitas es explotada por el Estado provincial a través de CAMYEN S.E, que a la vez es controlada por el Ministerio de Minería provincial y su órgano de aplicación, la Policía Minera.
Al predio se puede acceder transitando por la ruta provincial 47, que también conduce a Santa María y a Tucumán. También hay caminos secundarios o huellas que llevan a las escombreras y parajes vinculados con la actividad minera, que por otra parte son explotados turísticamente y pueden ser transitados en vehículos 4x4 y motos.
Según el Código de Procedimientos Mineros ley 5682 y el decreto 615/88, la venta del producto minero debe ser documentada, al igual que su trazabilidad, a través de una hoja de ruta, con visaciones de la Policía de la Provincia hasta que la carga salga de Catamarca.

La realidad demuestra que esas prácticas se cumplen a medias.
El Ancasti pudo conocer que con cerca de $6 mil en nafta, unos $3 mil en comida y agua, más aproximadamente $10 mil para el guía y ayudante, se puede acceder a una escombrera de Minas Capillitas y extraer piedras que al ser vendidas en el mercado negro pueden arrojar una ganancia de más de $90 mil. En el comercio ilegal, la rodocrosita de escombrera de calidad más baja puede adquirirse por mil pesos el kilo, mientras que la de mayor calidad puede llegar a costar cerca de $5 mil, siendo que en el mercado legal la cotización es en dólares: la primera se vende a 16 dólares y la segunda llega a costar hasta 600 dólares por kilo en bruto.
Monedas
En Minas Capillitas hay tres escombreras de gran tamaño, con forma de lomadas, truncas, sin vegetación y con colores característicos. Tras la explotación realizada por la Dirección General de Fabricaciones Militares, el Estado provincial permitió esporádicamente el acceso y la explotación "controlada" a artesanos de la zona. Los permisos cesaron cuando por la falta de control se produjeron millonarios robos de piedra. Fuentes ligadas a la actividad minera consideraron que de los restos acumulados en todas las escombreras se podrían obtener aproximadamente 25 millones de dólares, o más. Recurso abandonado Recientemente la Policía interceptó un cargamento de 12 kilos en el departamento La Paz. Los domicilios de dos hombres fueron allanados en Andalgalá, donde fueron secuestradas 12 toneladas, valuadas en aproximadamente $120 millones. Presuntamente, se trató de una operación que contemplaba la realización de dos compras de piedras, de una tonelada por $200 mil y de 7 toneladas por $400 mil que terminó en $200 mil. Ambas compras eran por 8 toneladas pero fueron incautadas 12. La diferencia resulta por la acumulación de pequeñas cantidades aportadas por personas que por sus propios medios concurren a las escombreras -picota y pala en mano-, donde cargan bolsas de 30 kilos y la venden por su cuenta o a un acopiador, quien realiza la clasificación en lugar seguro, a la espera de clientes. Descontrol Hace años y durante varios meses, la Policía de la Provincia controló los vehículos que subían y bajaban por la cuesta que conduce a Minas Capillitas. Antes de ingresar a la zona urbana del distrito Choya eran interceptadas las cargas ilegales porque no hay otro camino por donde transitar. Excepto que el recorrido sea en sentido inverso, por Santa María, de allí a Belén y retomar a Andalgalá o continuar con otro destino. Vecinos de ese distrito pidieron en varias oportunidades que en ese lugar -donde además hay un cartel indicativo de Vialidad-, se instale un destacamento policial para brindar seguridad a toda la zona. Diferencia Se pudo conocer que en el mercado local CAMYEN vende el kilo bruto de rodocrosita de menor calidad a $16 mil, mientras que la variedad "Ortiz" supera los 300 dólares.