
La intérprete de raíz folklórica, cada vez más firme en el arduo camino hacia la masividad, afianza sus composiciones a diez años de haber llegado a Buenos Aires desde Catamarca. Su grabación con Divididos, su obra conceptual 13, su visión colectiva del arte y su revalorización del tambor andino.
Nadia Larcher cierra los ojos y abraza cantando: «Sentirnos piel a piel, darnos en la canción, puede ser un abrazo el comienzo de una revolución. Saber qué pasa en mí, dejar que sea en vos, es este canto hermana lo que perfuma la vida». Delante vibran cuerpos y mentes con su canción «Abrazar»: un aire de chacarera. Desde Buenos Aires, la cantora catamarqueña, referencial en la raíz folklórica de hoy, abreva en un nuevo desafío, íntimo y colectivo: sus propias canciones. ¿A dónde se proyecta Nadia Larcher para seguir abrazando a los demás?
Ella es una voz múltiple -de tradición, vanguardia y experimentación- en un largo linaje que reúne a Mercedes Sosa, la coterránea pionera Margarita Palacios, Teresa Parodi, Liliana Herrero y Luna Monti, entre muchas, así como a las copleras de los cerros ancestrales. Además, Larcher puede respirar a Luis Alberto Spinetta y a Atahualpa Yupanqui en su caudal vocal expresivo, sutil y misterioso: la catamarqueña es un mundo sonoro a descubrir.
Nacida en Huachaschi, Andalgalá, en 1986, cumplió diez años de residencia en Buenos Aires y está cada vez más firme en el arduo sendero hacia la resonancia popular. Su compromiso con las comunidades que -como en Andalgalá- sufren la contaminación de las mineras a cielo abierto, también está en la canción como un hecho colectivo: el folklore, para Larcher, siempre está en movimiento. Se compromete con las necesidades estéticas y sociales de este tiempo; es una interrogación territorial que se vuelve universal.
En estos diez años en Buenos Aires, Larcher cantó y grabó en diversos formatos. Atesoró el folklore de su provincia, homenajeó a Juan Falú e integró el refinado dúo Será Arrebol, con Nacho Vidal. También fue parte del grupo Proyecto Pato: una celebración al creador catamarqueño Luis Víctor «Pato» Gentilini. Y a fines de 2023 anunció que, para seguir otros caminos, dejaba de ser la voz de Don Olimpio, el octeto de raíz y vanguardia que dirige el pianista Andrés Pilar y que hace años sorprende por su abordaje camarístico del folklore.
¿Qué viene ahora, a la par de su labor como intérprete? Las propias canciones y varias sorpresas. Este verano -tras un viaje reparador a Catamarca- la cantora grabó, en formato audiovisual, su obra conceptual 13, inspirada en los ciclos lunares, «con trece canciones que simbolizan el ciclo de la vida-muerte-vida», cuenta acerca de este recital que reflotará, sola con su voz y guitarra, el 13 de abril en Pasaje Giuffra, San Telmo, ante trece personas.
Parece un número predestinado: el 13 de mayo de 2023 había conmovido como invitada de Divididos -nada menos- en el recital festejo de los 35 años de la banda en el Estadio de Vélez Sarsfield. Con su voz y su caja chayera, Larcher hizo un dueto con Ricardo Mollo acompañando a la banda en el clásico «Vientito del Tucumán» (sobre un poema de Atahualpa Yupanqui). Y cientos de miles descubrieron, aquella noche, a la catamarqueña. «Nadia Larcher, ¡grosa total!», agradeció Mollo.
«Fue uno de los acontecimientos más preciosos de mi vida: un concierto que quedará para siempre en el corazón y en la piel», dice. Y aunque dejó de cantar en el ensamble Don Olimpio, Larcher no busca estrictamente una carrera por su cuenta. Lo explica: «La idea del solista es algo que la industria musical les impone a quienes trabajan individualmente sus ideas creativas. Al solista se lo vuelve una célula apartada de su red. Pero uno no hace todo solo: siempre estamos acompañados y apoyados por colegas, productores y técnicos». Entonces se queda pensando: «Ya encontraré un concepto más acorde a lo que quiero hacer. Pero sí tiene que ver con poner sobre la mesa todas mis ideas musicales. También hay un grado de inconciencia y riesgo de decir ‘hago mis canciones’», concede. Ya había mostrado varias de ellas en Vengo, el tercer disco de Don Olimpio, de 2022: las increíbles obras «Al sol» y «Monte». «Para mí no fue fácil asumir que podía componer -dice-, pero lo acepté como parte de mis procesos internos de reconocimiento y sanación. También hay consideraciones existenciales y políticas profundas».
Larcher presentó más canciones el 17 de febrero de 2023 en el concierto Vidala, en Estados Unidos, junto al Ensamble Ibérica que dirige el guitarrista Beau Bledsoe en Kansas City. Se puede ver en YouTube: entre clásicos como «Alfonsina y el mar», “Gracias a la vida” y «Guitarra, dímelo tú», ella abordó sus temas «Dónde estás», «Abrazar», «Aldacira» y «Trinar». «Fue una noche maravillosa, de las que yo llamo ‘actividades especiales’, porque no tienen una continuación con mis proyectos actuales».
Piensa en el grupo experimental Triángula, que integra con dos de sus grandes amigas, la gran cantautora Noelia Recalde y la cantante Micaela Vita, junto a las guitarras de Juan Saraco, el bajo de Lucas Bianco y la batería de Jonatan Szer. Triángula es una conjunción de pulsos eléctricos, aires folklóricos y texturas digitales: «Es un espacio de creación y búsqueda, con el transfeminismo como bandera. Ya estamos preparando nuestro segundo disco», anuncia.
El proceso creador con Triángula ha sido definitorio para Larcher. «Noelia Recalde, que es una enorme creadora, fue la primera que me dijo: ‘Amiguita, vos tenés que componer’. Y esa habilitación de alguien que yo admiro y respeto fue muy importante para mí. Yo soy esencialmente una intérprete, pero en este momento de mi vida necesité escribir mis temas para poder escuchar mi voz».
En tanto, otra juntada asoma para emocionar a multitudes. Nadia Larcher, Luciana Jury y Liliana Herrero compartirán un recital cercano: un encuentro de tres voces -y pensamientos- en desafiante complementación. «Encontrarse con humanos como Nadia Larcher te hacen celebrar la alegría de saber que una no anda sola en la vida y que hay unx otrx que siente parecidito el ritmo vertiginoso, injusto, cruel, pero también maravilloso, de la vida», dijo Luciana Jury el 19 de enero, cuando ella y Larcher lanzaron su versión conjunta de la vidala «Te’i de querer».
El 22 de mayo de 2023, la catamarqueña fue invitada al concierto homenaje al disco De Ushuaia a La Quiaca en el Auditorio Nacional del Centro Cultural Kirchner: Larcher sorprendió con su versión de la vidala «No sé qué tienen mis penas» y, luego, de «Vidala del monte» con Barbarita Palacios, directora artística del evento. Y otra celebración ahí mismo fue gravitante en 2023: la versión en vivo del primer disco de Almendra (1969), con Andrés Beeuwsaert, de Aca Seca Trío, Nicolás González, de Sig Ragga, y Ricardo Mollo.
¿Vendrán otras colaboraciones? ¿En qué nuevo formato grabará más canciones suyas? «Tengo muchos proyectos en mente y un trabajo en el exterior que también tengo que encarar»; y desliza: «Ya tengo una idea de disco. Una trilogía ligada a mi origen, y que comienza con Tinya Raíz, un proyecto de registro del tambor andino: es un instrumento preincaico -el corazón de la memoria milenaria del norte argentino- con el que se interpretarán géneros folklóricos y antiguos».
Larcher sonríe, vuelve a su guitarra y abraza en tiempo de chacarera: «Sentirnos piel a piel, darnos en la emoción, de los abrazos ciertos, camino abierto al alma. Saber qué pasa en vos, dejar que sea en mí, es este canto hermana lo que perfuma la vida. Amar, imaginar, soñar, jugar, cantar, abrazar, mirar. ¡Amar! ¡Amar!».
Patricio Féminis - Patricio Féminis (La Plata, 1979) es periodista: escribe sobre música popular, series de TV, espectáculos y cultura. Colabora en Clarín Spot y en tn.com.ar sobre series y cine. Fue parte de Revista Sudestada, el diario Crítica de la Argentina, y publica sus notas en diversos medios. En Instagram es @patriciofeminis.