
El trabajo comenzó hace más de un año con la interacción de técnicos de las Agencias de Extensión Rural del INTA de la región, grupos de Cambio Rural y organizaciones de productores de las localidades de: Condor Huasi, Hualfín, Barranca Larga en Belén y Entre Ríos y Ampajango en el distrito San José -Santa María-, con el fin de plantear objetivos y la metodología de trabajo.
En consecuencia, a principios de este mes Karina Pastrana,-Técnica deI INTA- coordinó el encierro de los animales con: Pascuala Pacheco, y Teresa Aguaisol de El Cajón; y en la localidad de Toro Yaco, con Lucia Moreno, Elena Chaile y Azucena Moreno.
Luego, observaron las características zoométricas y fenotípicas de los ejemplares, tarea que estuvo a cargo de los Ing. Agr. Víctor Herrera, y Florencia González junto al veterinario, Agustín Sosa del equipo técnico de pequeños rumiantes del Campo Anexo Santa Cruz (INTA). La información obtenida será utilizada como insumo para la caracterización de los animales del Oeste catamarqueño, informaron.
Como primera conclusión, surgió que los ovinos criollos siguen siendo el principal biotipo de esos rebaños y ejercen un rol primordial en la economía de las familias rurales como proveedor de proteína animal y fibra para el mercado artesanal. En ese sentido, su caracterización constituye el primer paso hacia su conservación y protección. Al mismo tiempo, los profesionales consideran que a través de los años, la introducción de nuevas razas comprometería la conservación de un patrimonio genético único y de gran valor para la región que de por sí, posee condiciones limitadas para su cría.
Según advirtieron, el trabajo consta de dos etapas, primero el estudio zoométrico y segundo un esquema de relevamiento de información productiva de las majadas necesaria para su inclusión en un programa de evaluación genética y selección. Técnicamente, los índices son considerados una herramienta para la caracterización e identificación racial, y permite identificar ciertos aspectos funcionales de los animales como productores de leche, carne o lana, además de aportar criterios a los productores para la futura toma de decisiones en cuanto al manejo del rebaño.
Con ese propósito, el Centro Regional Catamarca la Rioja de INTA, avanza sobre dos proyectos: «Desarrollo de herramientas y estrategias para una ganadería sostenible en la región NOA», articulado con otro local: «Fortalecimiento de los sistemas eco-socio-productivos relevantes de Puna y Prepuna». Por intermedio de esa iniciativa quieren llegar a evaluar al menos unos 250 ejemplares en la precordillera catamarqueña antes de la próxima esquila.
Antecedentes
Desde Santa María el Rogelio Alligniani, propietario de la finca láctea: «El Pichanal», viene desarrollando un trabajo en conjunto con docentes de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, de Tucumán y del Litoral, con la intención de lograr la caracterización morfológica del ganado ovino criollo. Con ese fin, el veterinario ya organizó dos congresos con una fuerte participación de productores, profesionales destacados en la materia y organismos públicos. Como resultado, lograron plasmar en un acta fundacional la constitución de una «Asociación de Ovinos Criollos», de manera que el estándar de la raza sea considerado a nivel nacional.
Consecuentemente, entre otras cosas, los criadores podrán presentar sus ejemplares en exposiciones Nacionales. Mientras tanto, los ovinos fueron exhibidos en las distintas ediciones de «La Feria de la Puna», y el año pasado en el predio ferial en la muestra: «Catamarca Productiva» y este año, en septiembre, la finca láctea «EL Pichanal», será epicentro del tercer congreso de ovinos criollos. ;