La deformación craneal en culturas prehispánicas podría estar detrás del reciente descubrimiento en Catamarca. El arqueólogo Hugo Puentes, investigador de la UNCA, analizó el contexto histórico y cultural del hallazgo.
El reciente descubrimiento de un cráneo con una forma inusual en la localidad de San Fernado, en Belén, departamento de Catamarca, ha despertado el interés de especialistas y la comunidad. El hallazgo, que corresponde a un individuo infantil, fue analizado por el Licenciado Hugo Puentes docente investigador de la Escuela de Arqueología de la Universidad Nacional de Catamarca (UNCA), quien explicó que este tipo de cráneo obedece a una antigua práctica cultural conocida como deformación craneal intencional.
«Efectivamente, era una práctica muy extendida en toda América», explicó Puentes, en diálogo con este medio. Este procedimiento, aplicado desde la niñez, respondía a diversas motivaciones: religiosas, estéticas, sociales e incluso de linaje. «Entre otras razones, también se hacía por estatus social y, en algunos casos, para marcar linajes familiares específicos».
Frente a la hipótesis de que los restos pudieran pertenecer a un cacique o persona de alto rango, el investigador fue cauteloso. «No podemos inferir eso aún. Buscamos entender todo a través de indicios, y solo estamos viendo una parte. Lo importante es que la Dirección Provincial de Arqueología (DPA) está recuperando los restos y brindará información más precisa»”.
Además, aclaró que el cráneo pertenece a un niño: «Es un individuo al que se le practicaban estas pautas culturales».
Consultado sobre si podría tratarse de un sacrificio humano, Puentes respondió: «Debemos esperar el informe técnico de los profesionales de la DPA. No sería acertado afirmar eso sin pruebas concluyentes».
Respecto a la existencia de sacrificios en culturas precolombinas del territorio catamarqueño, Puentes subrayó que se trata de un tema complejo, dependiente de cada cultura y contexto histórico. «Para el caso de sacrificios deberíamos remontarnos a los trabajos de Alberto Rex González en La Rinconada, Ambato, donde se registran este tipo de actividades, aunque en adultos y no en niños».
Sobre la procedencia cultural de los restos, Puentes indicó que aún resta analizar la cerámica asociada, pero que podrían datar entre los siglos III y XII, posiblemente vinculados a la Cultura Ciénaga o Aguada, ambas con fuerte presencia histórica en la región de Belén.
Finalmente, el arqueólogo hizo un llamado a la comunidad: «Me gustaría pedir la comprensión y ayuda de la población para que denuncien, informen y colaboren con nuestra tarea. Desde el Grupo de Estudios Arqueológicos (GEA) de la UNCA buscamos acercarnos a la comunidad y construir juntos una visión del pasado acorde a los tiempos que vivimos. Solo se defiende lo que se conoce».