
El estadio Municipal de Unión Aconquija fue el escenario de una gesta de pura garra y resistencia. Güemes de La Banda se llevó un punto de oro en su visita a «las Estancias», al empatar 1 a 1 ante un juvenil y ambicioso equipo de Unión Aconquija, que dominó el juego pero careció de la contundencia necesaria.
Un Primer Tiempo de Peligro y Destello Individual
El trámite del partido fue un monólogo del equipo local. Unión Aconquija se adueñó del balón y generó las mejores ocasiones, con un juego ofensivo que parecía desbordar al fondo del «Gaucho». El local tuvo un sinfín de oportunidades, pero la falta de puntería o la atajada salvadora le impidió abrir el marcador.
A los 36 minutos, la épica se hizo presente. El «Gaucho» contó apenas con dos situaciones claras en toda la etapa, y una de ellas fue la clave: el «diferente» Damián Carrizo ejecutó un golazo de pelota parada, clavándola al ángulo con una precisión quirúrgica para el 0-1. Un golpe de efecto que premió la solidez de Güemes, a pesar de que el local ya había acumulado alguna de sus 24 situaciones de gol en el global del partido.
Gol Tempranero y Lucha Constante
La ventaja de la visita duró poco. Apenas iniciado el complemento, antes del minuto de juego, Lucas Valdez encontró el espacio justo y con un derechazo cruzado potente, puso la igualdad en el marcador para Unión Aconquija.
Lejos de desmoronarse, el empate tempranero reforzó la idea de Güemes. El equipo no perdió terreno, se replegó con orden y luchó cada pelota como si fuera la última, sabiendo que el empate era un premio enorme. El control del juego y el dominio territorial fueron del local, pero la entrega del «Gaucho» en la marca fue innegociable.
El punto conseguido en «las alturas» es de un valor incalculable para Güemes de La Banda, que sigue motivado e ilusionado.