
En un partido que se destacó más por la lucha física que por la fluidez del juego, Rivadavia y Aconquija empataron 1 a 1. El encuentro estuvo marcado por la escasez de situaciones claras y varias acciones dudosas, manteniendo la tensión hasta el silbatazo final.
Primera Mitad: La Visita Golpea Primero
El Huaqueño, mostró una leve superioridad en los primeros 45 minutos, generando las situaciones de peligro más claras. Sin embargo, en el fútbol los goles no se merecen, se hacen. Contra el desarrollo del juego, fue la visita, el «Canario» de Chaquiago, la que se adelantó en el marcador gracias a un certero cabezazo de Alejnadro Bulacio, dejando al local en desventaja al ir al descanso.
Un protagonista inesperado en este primer tiempo fue el defensor «Dabo» Gomez de Aconquija, quien se convirtió en un baluarte al salvar una acción de gol con el pecho justo sobre la línea, manteniendo la valla invicta para su equipo.
Segundo Tiempo: Empuje, Expulsión y Épica Defensa
La segunda mitad encontró a Rivadavia buscando con empuje el empate, pero las cosas se complicaron rápidamente cuando el equipo se quedó con diez hombres por la doble tarjeta amarilla mostrada a Francis Cano.
Cuando parecía que la noche se cernía sobre el pueblo Huaqueño , llegó el empate de manera insólita. Tras un tiro de esquina, un cabezazo generó una confusión fatal entre el arquero y un defensor de Aconquija, dejando el balón servido al central Adrian Argañaraz para empujarla y poner el 1 a 1.
En los minutos finales, con Rivadavia volcado al ataque buscando la victoria épica, la figura de «Dabo» Gomez volvió a brillar. El defensor de Aconquija se vistió de héroe, salvando una vez más, esta vez desde la línea el remate de Vilca, lo que hubiera sido el gol de la victoria para Rivadavia.
El empate final deja sensaciones encontradas, pero subraya el espíritu de lucha de ambos equipos en un cotejo que se definió por detalles y momentos de pura adrenalina defensiva.