
Una enriquecedora jornada de aprendizaje y experimentación tuvo lugar recientemente, dedicada a las «Primeras experiencias en teñido y transferencia botánica con flores de mostaza». Este taller intensivo convocó a entusiastas y curiosos a explorar el potencial de una planta local en el arte textil, fusionando tradición e innovación.
Los participantes tuvieron la oportunidad de sumergirse en diversas temáticas clave, abarcando desde el origen hasta la aplicación práctica:
Cultivo de mostaza y su potencial local: Se abordó el conocimiento sobre el cultivo de esta planta en la región, destacando su relevancia y posibilidades de aprovechamiento sostenible.
Uso de la planta en teñido y transferencia botánica: El foco principal estuvo en las técnicas para extraer pigmentos de la mostaza y cómo utilizarlos para teñir fibras y transferir diseños botánicos.
Técnicas y metodologías aplicadas sobre fibras: Se enseñaron y practicaron métodos específicos para lograr fijaciones duraderas y resultados óptimos en distintas fibras textiles.
Observación de resultados y tonalidades naturales: Un momento clave fue el análisis de los colores y matices obtenidos, apreciando la riqueza de las tonalidades naturales que la mostaza puede ofrecer.
Un Agradecimiento a los Impulsores de la Cultura y la Innovación
La realización de este taller fue posible gracias al compromiso y la colaboración de varias instituciones clave que apuestan por la cultura, la innovación y la identidad local. Se extiende un profundo agradecimiento a:
La Cooperativa Arañitas Hilanderas LTDA., por su invaluable apoyo y por mantener vivas las tradiciones textiles.
El INTA AER Belén, por su experticia en investigación y desarrollo agrícola, aportando conocimiento fundamental sobre el cultivo de la mostaza.
La E.E.E N°4 San José y a todas las instituciones educativas participantes, por su entusiasmo y por fomentar nuevas generaciones interesadas en la experimentación y el rescate de saberes ancestrales.
Esta jornada no solo brindó nuevas herramientas y conocimientos a los participantes, sino que también fortaleció la comunidad, poniendo en valor los recursos naturales de la región y promoviendo prácticas sostenibles que enriquecen la cultura textil de nuestra ciudad.