
Seis alumnos de la Tecnicatura Superior en Procesos Mineros participaron de las jornadas de control de aguas en los ríos de Andalgalá, Potrero y Choya. La actividad se desarrolló bajo la fiscalización del Ministerio de Minería y profesionales de la empresa MARA.
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En un paso clave para su formación profesional, seis estudiantes de 2° y 3° año de la Tecnicatura Superior en Procesos Mineros llevaron adelante sus Prácticas Profesionalizantes durante la última semana. La actividad, centrada en el monitoreo de aguas del Proyecto Agua Rica, permitió a los jóvenes integrarse a las tareas de control ambiental que se realizan de manera periódica en la zona.
Experiencia de campo y fiscalización ciudadana
Las jornadas, que se extendieron del 10 al 13 del corriente mes, no solo tuvieron un fin académico, sino también un rol de participación ciudadana. Los alumnos actuaron como veedores y fiscalizadores de las tareas que ejecutan profesionales de la empresa MARA junto a técnicos del Ministerio de Minería de la Provincia.
Durante el recorrido por las estaciones de muestreo ubicadas en las cuencas de los ríos Andalgalá, Potrero y Choya, los futuros técnicos pudieron familiarizarse con el equipamiento de alta precisión y las normativas vigentes para la preservación de los recursos hídricos.
Parámetros técnicos analizados
La práctica incluyó la toma de muestras y el registro de parámetros físico-químicos esenciales para determinar la calidad del agua en tiempo real. Los estudiantes trabajaron en la medición de:
Variables térmicas: Temperatura del agua y ambiente.
Calidad química: pH, Conductividad eléctrica, Alcalinidad y Oxígeno disuelto.
Estado físico: Turbidez y Caudal.
Potencial REDOX: Medición de ORP (potencial de oxidación-reducción).
Fortalecimiento de la formación técnica
Más allá de la observación, los practicantes tuvieron la oportunidad de operar los equipos de medición y realizar tomas de muestras de manera directa. Esta interacción práctica es fundamental para consolidar los conocimientos teóricos adquiridos en el aula, brindándoles herramientas reales para su futuro desempeño en el sector minero-ambiental.
La iniciativa reafirma el compromiso de las instituciones educativas y los organismos de control en transparentar los procesos de monitoreo, integrando a los jóvenes locales en el cuidado y la gestión de los recursos naturales de su propia comunidad.