
En un contexto marcado por la incertidumbre económica y el freno a la inversión nacional, el gobernador Raúl Jalil mantuvo una reunión clave en las instalaciones de CATA con los máximos referentes de la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO). El encuentro, encabezado por el presidente de la entidad a nivel nacional, Gustavo Weiss, tuvo como eje central la crisis de la obra pública y su efecto directo en el tejido productivo provincial.
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Un sector en alerta por el freno nacional
La reunión se llevó a cabo en el marco de las celebraciones por el 90° aniversario de CAMARCO, aunque el tono del diálogo estuvo lejos de ser festivo. Los empresarios manifestaron su preocupación por las dificultades que atraviesa el sector ante la negativa del Gobierno Nacional de financiar proyectos de infraestructura, una situación que se replica en diversos puntos del país.
Durante el intercambio, se analizaron:
La paralización de proyectos clave con financiamiento nacional.
El impacto en el empleo genuino que genera la construcción en las provincias.
Estrategias de supervivencia para las empresas ante la alta inflación y la falta de pagos.
El respaldo de la Provincia y la búsqueda de alternativas
Al finalizar el encuentro, Anahí Díaz, presidenta de la Cámara de la Construcción de Catamarca, destacó la apertura al diálogo del mandatario provincial. Díaz subrayó que Jalil brindó consejos estratégicos para que las firmas locales puedan «sobrevivir a este tiempo difícil».
«Desde el lado de las empresas estamos dispuestas a hacer todo lo que esté en nuestras manos para reactivar el sector», afirmó Díaz, reafirmando el compromiso del sector privado para buscar esquemas de trabajo conjunto que permitan sostener la actividad.
Hacia un nuevo modelo de gestión
Ante el recorte de fondos federales, el encuentro sirvió para poner sobre la mesa diversas propuestas orientadas a reactivar la actividad productiva. La mirada de la provincia se centra en buscar alternativas de financiamiento y optimización de recursos que permitan mitigar el impacto negativo del escenario nacional sobre las economías regionales.
Este diálogo entre el Ejecutivo y CAMARCO marca una hoja de ruta necesaria para intentar sostener la infraestructura provincial en un año que plantea desafíos logísticos y financieros sin precedentes para el sector de la construcción.