
La localidad de Laguna Blanca se convirtió en el epicentro de la producción y la tradición del norte provincial con la realización de la 9ª edición de la Feria Ganadera, Artesanal y Productiva «La Chimpiada». El evento, plenamente consolidado en el calendario regional, cerró este domingo 15 de marzo con una convocatoria multitudinaria que reunió a productores, artesanos y turistas.
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Organizada de forma conjunta por la Municipalidad de Villa Vil y el Ministerio de Desarrollo Productivo, la feria se extendió durante varias jornadas, funcionando como un espacio vital para el intercambio comercial, la capacitación técnica y el fortalecimiento del trabajo rural.
Producción, Competencia y Saberes Locales
El corazón del evento estuvo marcado por actividades destinadas a potenciar la calidad de la ganadería y la artesanía local. La agenda incluyó:
Juzgamiento de ejemplares: Evaluaciones de camélidos y ovinos para destacar la excelencia genética de la zona.
Capacitación: Charlas técnicas y talleres formativos para optimizar los procesos productivos.
Comercialización: Espacios de venta directa donde los visitantes pudieron adquirir productos genuinos de la Puna.
Uno de los momentos de mayor tensión y orgullo fue la competencia «Campeón de Campeones», que premió la dedicación de los criadores regionales:
Hembra: Luis Mamani - Antofagasta de la Sierra Macho: Gervacio Casimiro - Corral Blanco (Belén)
Identidad Cultural y Turismo
Más allá de lo productivo, «La Chimpiada» fue una verdadera celebración de la identidad andina. Los asistentes disfrutaron de concursos de hilado, degustaciones de platos típicos y una variada cartelera de música en vivo que amenizó las jornadas.
«Estas iniciativas buscan reforzar el acompañamiento al sector productivo, poner en valor nuestras tradiciones y potenciar el desarrollo económico mediante el trabajo conjunto entre el Estado y los productores», destacaron desde la organización.
Con este éxito rotundo, Laguna Blanca reafirma su rol estratégico en la promoción de la economía regional, demostrando que la unión entre la tradición ancestral y el apoyo estatal es la clave para el crecimiento de las comunidades del norte argentino.