Docentes que concurrieron en la jornada de ayer al área de Reconocimiento Médico, manifestaron su malestar por un cambio inesperado en el procedimiento para la gestión de licencias. Según denunciaron, quienes presentan certificados médicos con fecha a partir del 2 o 3 de marzo no están siendo atendidos directamente por los profesionales de la salud, sino que deben realizar un trámite previo por Despacho que genera demoras y, sobre todo, una gran incertidumbre sobre la autorización final del reposo.
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Según se les explicó a los docentes, la medida responde a una disposición que llega «desde arriba, desde el Ministerio de Trabajo», y ha sido vinculada por los educadores al paro nacional del pasado lunes.
Una de las docentes presentes, que llegó con turno a las 9 de la mañana para justificar una licencia a partir del martes 3, relató la situación a El Ancasti. «Hoy vine porque tengo un certificado médico, una licencia a partir de ayer y me doy con la noticia de que los docentes que tengan licencia a partir del 2 de marzo, tenemos que pasar por despacho», explicó. Destacó que el cambio es abrupto en comparación con el procedimiento habitual: «Es algo que nunca ocurre, lo común es que uno venga, pasa por los médicos con el certificado, las indicaciones del médico y uno se va ya habiéndonos cargado la licencia».
En esta ocasión, el trámite se limitó a una carga de datos en Despacho, sin ninguna certeza sobre el resultado. «Lo único que hacen es cargar los datos, pero no nos garantiza que se nos dé la licencia que fue prescripta por el médico», afirmó la docente, quien necesita un reposo de 72 horas por indicación médica debido a un problema en su voz y su condición de asma.
La medida generó una atmósfera de inquietud y malestar entre los educadores que esperaron largo rato. «Hay colegas que se fueron también con la misma incertidumbre que yo, colegas que estuvieron más de hora y media esperando con la duda de no saber si te van a dar la licencia o no», relató. La situación es aún más compleja para aquellos con condiciones de salud delicadas: «Hay gente que vino con muleta, gente que tiene certificado de discapacidad, gente que está muy mal y que tiene que venir acá en esas condiciones, a ver si les dan o no les dan la licencia», expuso la docente.
«Venimos con una licencia y un certificado prescripto por un médico. O sea, están cuestionando a los mismos profesionales. Después de las dos de la tarde tenemos que mandar un WhatsApp y en el caso de que esté autorizado o no la licencia, te lo envían al PDF», agregó.
Ante la posibilidad de que la licencia no sea autorizada, las consecuencias son inmediatas para el docente: «En mi caso si no me autorizan, tengo sin justificar el día. O sea que es un descuento, sí o sí».
Lucha diaria del docente
Consultada sobre las declaraciones del gobernador, quien pidió «prudencia» a los docentes en su reclamo salarial, la entrevistada expresó su desacuerdo y amplió el contexto de su lucha. «La verdad que prudencia no creo que sea la palabra exacta. Nosotros los docentes venimos hace años bancando todo el sistema educativo con nuestro propio sueldo porque no se dice eso», sostuvo.
En este sentido, explicó que la tarea del educador excede ampliamente lo pedagógico y se convierte en un sostén social. «Se dice y se cuestiona cuánto gana el docente pero no se cuestiona que nosotros gastamos en material didáctico para nuestros alumnos. Alumnos que no tienen y que van a la escuela sin comer, que van a tomar una taza de mate cocido con una rodaja de pan que muchas veces hemos bancado los docentes, porque desde el gobierno no se bajó el presupuesto que se les tenía que dar a las escuelas».
«Estamos haciendo una tarea que no nos corresponde, que la hacemos porque son nuestros alumnos. Quisiera yo que el gobernador vaya a cada una de las escuelas a ver a nuestros alumnos y también a ver las condiciones en las que los chicos están estudiando», concluyó.