
En un cierre cinematográfico que quedará marcado en la historia del fútbol de Huaco, Atlético Arsenal (El Puma) se quedó con el gran clásico Barrial tras vencer a San Isidro (El Labrador) por la mínima diferencia. Por la sexta fecha del Apertura de la AFB, la visita aprovechó la última bola de la tarde para llevarse tres puntos de oro en un duelo de alta intensidad.
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Un primer tiempo de ida y vuelta
Desde el arranque, el «Bosque» fue testigo de un partido de dientes apretados. Arsenal avisó temprano, pero se encontró con una muralla: a los 6 minutos, el defensor local Yael Rojas se vistió de héroe al salvar un gol sobre la línea cuando la hinchada visitante ya festejaba.
Poco después, la falta de puntería empezó a jugar su partido. Salim Gordillo tuvo una chance inmejorable frente al arco, pero su remate terminó manso en las manos del portero. Por el lado de San Isidro, el juvenil arquero Alí Brizuela comenzó a agigantar su figura con atajadas clave, sosteniendo el cero ante un José Romero que estaba «intratable», ganando siempre en velocidad pero fallando en la definición tras eludir al guardameta.
La falta de eficacia: el mal de los «9»
El complemento inició con la misma tónica: errores compartidos en las áreas.
Arsenal: Nuevamente Gordillo perdonó frente al arco.
San Isidro: El «Morro» Moreno tuvo su oportunidad dorada, pero envió el balón a las nubes.
Con el correr de los minutos, el local creció en juego. Fue allí cuando apareció «Gatito» Chagaray, el arquero de Arsenal, quien con un movimiento de puros reflejos salvó un remate a quemarropa de Javier Díaz en el área chica.
El drama del final
El partido parecía complicarse para «El Puma» cuando Nelson Díaz vio la segunda tarjeta amarilla antes de los 30 minutos, dejando a la visita con uno menos. San Isidro intentó aprovechar la superioridad numérica de contra, pero no estuvo fino en el último pase.
Cuando el empate parecía sentenciado y el reloj marcaba los 49 minutos, apareció la jerarquía de la figura de la cancha. El juvenil «Cholo» Pihuala frotó la lámpara y metió una asistencia quirúrgica para José Romero. Esta vez, el delantero no falló: entró por derecha y definió cruzado, abajo, para desatar la locura en la tribuna visitante.
Con este resultado, Atlético Arsenal se adueña del clásico y se acomoda en la tabla, dejando a San Isidro con el sabor amargo de haber hecho el gasto pero haberse quedado con las manos vacías en la última jugada del partido.