
El descubrimiento se produjo de manera accidental en el distrito El Potrero. Especialistas del Museo Samuel Alejandro Lafone Quevedo rescataron restos óseos y evidencias rituales que arrojan luz sobre las antiguas aldeas agro-pastoriles de la región.
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Un hallazgo arqueológico de gran relevancia científica ha tenido lugar en el distrito El Potrero, ubicado a unos seis kilómetros del centro de Andalgalá. El desmoronamiento natural de una barranca dejó al descubierto un antiguo enterratorio prehispánico, permitiendo la recuperación de restos humanos y elementos rituales de incalculable valor histórico.
El hallazgo y la intervención
El descubrimiento fue realizado por Juan Ocampo, propietario del terreno, quien divisó los restos óseos mientras intentaba habilitar el paso para sus caballos hacia la finca. Ante la exposición del material, Ocampo dio aviso inmediato a las autoridades, lo que permitió una intervención profesional y evitó daños al patrimonio.
El rescate estuvo a cargo del personal del Museo Arqueológico Provincial Samuel Alejandro Lafone Quevedo, que contó con la valiosa colaboración de los integrantes de la agrupación local «Amigos del Museo».
Características del enterratorio
Según los informes preliminares de los especialistas, los restos corresponden a un individuo juvenil o adulto. El cuerpo presentaba una disposición funeraria específica que coincide con patrones registrados anteriormente en la zona:
Posición: El rostro orientado hacia el cielo y la columna vertebral en sentido este-oeste.
Extremidades: Los brazos extendidos hacia la cadera y las rodillas flexionadas hacia el sur.
Contexto ritual: En torno al esqueleto se identificaron rocas apiladas, fragmentos de cerámica y evidencias de un fogón.
Esta configuración es característica de los grupos familiares que habitaron la región durante el período de las primeras aldeas agrícola-pastoriles, hace aproximadamente 1700 años.
Preservación del patrimonio
Desde el equipo interviniente subrayaron que toda excavación o manipulación de restos arqueológicos debe ser realizada exclusivamente por profesionales habilitados. Asimismo, recordaron que se requiere la autorización de la Dirección Provincial de Antropología, organismo con sede en la capital provincial encargado de velar por el patrimonio cultural en Catamarca.
El hallazgo vuelve a situar a Andalgalá en un lugar destacado del mapa arqueológico provincial. Los estudios posteriores que se realizarán en los gabinetes del museo permitirán determinar con mayor precisión la identidad biológica del individuo y profundizar en el conocimiento de las prácticas funerarias de las comunidades que habitaron el valle hace más de un milenio.