
La 8° fecha de la Liga Andalgalense de Fútbol prometía ser una fiesta del deporte, pero terminó en un escenario de tensión y descontrol. El duelo entre Unión Aconquija y Aconquija de Chaquiago, marcado en rojo en el calendario como el encuentro más esperado de la jornada, no pudo finalizar debido a graves incidentes.
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El desarrollo del conflicto
El encuentro, correspondiente a la 1° División Masculina, se disputaba con la intensidad propia de lo que se jugaba. La visita, Aconquija de Chaquiago, lograba imponerse en el marcador por 2 a 1, gracias a las conquistas de Renzo Marcial y Gastón Sacaba. Por su parte, Guevara había descontado para el local, Unión Aconquija, manteniendo la esperanza de una remontada en un partido que se jugaba al límite.
Sin embargo, el clima se fracturó a los 37 minutos del inicio. El detonante fue una dura entrada del defensor «Pupo» Hueso sobre el «Chavo» Miranda. Mientras el árbitro del encuentro, Víctor Marcial, se disponía a sancionar la infracción, la situación se salió de control: un jugador local recriminó la acción al futbolista visitante, quien reaccionó de manera violenta.
Lo que comenzó como un cruce individual escaló rápidamente hasta convertirse en una gresca generalizada que involucró a ambos planteles en el campo de juego.
Final abrupto y falta de garantías
Ante la imposibilidad de contener la violencia y siguiendo las directivas del jefe del operativo de seguridad, el árbitro Víctor Marcial tomó la decisión de dar por finalizado el encuentro.
La causa fue contundente: no estaban dadas las garantías mínimas para que el juego continuara. Los jugadores debieron retirarse bajo un clima de absoluta tensión, dejando el partido trunco.
¿Qué sigue ahora?
Con el pitido final prematuro, la pelota ha dejado de rodar en el césped para trasladarse a los escritorios. El destino de este clásico queda ahora exclusivamente en manos del Tribunal de Disciplina de la Liga Andalgalense de Fútbol.
El organismo deberá analizar el informe arbitral y los testimonios recabados para determinar:
Las sanciones individuales para los jugadores involucrados en la gresca.
La resolución sobre el marcador final del encuentro.
La afición aguarda con impaciencia y preocupación la resolución oficial, esperando que este episodio no empañe el desarrollo de lo que resta del torneo.