El Colegio de Arbitros de la Liga Andalgalense de Futbol ha autorizado a los árbitros centrales para suspender los juegos si se presenta algún comportamiento homofóbico o racista del público.
Lo hizo conocer mediante nota remitida al Concejo Directivo la pasada semana. El árbitro Julio Pihuala ya había hecho un amague en el partido San Lorenzo-Velez.
En caso de que el árbitro se percate de una actitud discriminatoria podrá detener el juego y pedir al público que dejen de hacerlo. En caso de no hacerlo, se suspenderá de forma parcial para dar otra advertencia y, si persiste, el árbitro podrá abandonar el partido remitiendo el informe respectivo.
