
En la segunda noche del evento mayor de Andalgalá, el embajador de la chaya riojana brindó un show inolvidable. «Es un lugar que llevo en el corazón», confesó el artista tras su paso por el escenario.
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Si hay alguien que sabe transformar un predio en una verdadera nube de harina y alegría, ese es Sergio Galleguillo. En el marco de la segunda noche de la Fiesta Nacional e Internacional El Fuerte, el riojano cumplió con creces la expectativa de miles de personas que se acercaron para vivir una de las jornadas más potentes del calendario folclórico.
Una conexión que trasciende el escenario
Minutos antes de su presentación, Galleguillo no ocultó su emoción por pisar nuevamente suelo andalgalense. En diálogo con la prensa, el cantante destacó que el regreso a esta ciudad era un deseo personal postergado por compromisos de agenda: «Sentí una satisfacción muy enorme; siempre quería volver y por cosas de la vida no se podía», confesó conmovido.
Para el «Gallo», el Festival del Fuerte no es un compromiso más, sino una fecha clave en su mapa afectivo. «Andalgalá siempre es un lugar que llevo en el corazón. Para mí este festival es muy importante en todo el país», aseguró, resaltando la relevancia que tiene el evento dentro de la cartelera nacional.
Harina, albahaca y un regalo especial
El show fue un recorrido vertiginoso por sus grandes éxitos, donde no faltó la mística chayera que lo caracteriza. La conexión con el público fue total, especialmente en una noche compartida con otras grandes figuras como Soledad Pastorutti.
Como gesto de hospitalidad y en agradecimiento por su constante apoyo a la cultura local, la organización le hizo entrega de un presente con sello propio: un mate con piedras de Rodocrosita, la piedra nacional que identifica a Andalgalá. El artista agradeció el gesto y el cariño recibido, reforzando su compromiso de seguir difundiendo las bondades de la región en cada escenario que pise.
El Fuerte: el corazón del verano
Con la presencia de figuras de la talla de Galleguillo, el festival consolida su prestigio internacional, demostrando que la mezcla de identidad, tradición y grandes artistas es la fórmula del éxito para el oeste catamarqueño.