La justicia investiga si Néstor Torres y Leonardo Buenamaizón contaban con información privilegiada sobre el movimiento de caudales en la distribuidora. El intento de robo de 15 millones de pesos terminó con ambos delincuentes fallecidos tras caer de un techo.
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Un plan calculado que terminó en tragedia
Lo que parecía ser un golpe millonario meticulosamente planeado terminó en un desenlace fatal en la ciudad de Andalgalá. La principal línea investigativa de la Fiscalía de la Segunda Circunscripción Judicial sugiere que el intento de robo a la distribuidora local no fue al azar, sino el resultado de un estudio minucioso de inteligencia previa.
Néstor Torres (57) y Leonardo Buenamaizón (33), ambos oriundos de la provincia de La Rioja, habrían ingresado al establecimiento el pasado 31 de diciembre con un objetivo claro: un botín de aproximadamente 15 millones de pesos compuesto por efectivo, cheques y moneda extranjera.
Las claves de la «información certera»
Los investigadores sospechan que los delincuentes fueron «dateados». Existen varios puntos que refuerzan la teoría de una planificación con base en información interna:
El factor tiempo: Los sujetos sabían que ese día se realizaba el cierre de caja anual.
La ruta del dinero: Tenían conocimiento de que dos camiones de reparto regresaban tras una gira por el oeste provincial y La Rioja cargados con la recaudación de las ventas.
El acceso estratégico: No improvisaron la entrada; utilizaron una escalera para ingresar a través de una vivienda contigua en refacción, accediendo desde allí a los techos de la distribuidora.
«Llama la atención que los sospechosos no tenían familiares en la zona y conocían exactamente qué día y a qué hora los camiones estarían en el lugar», señalaron fuentes cercanas a la investigación.
Antecedentes y desenlace
Según los registros fílmicos, el hecho ocurrió alrededor de las 05:00 de la mañana. Sin embargo, la huida se vio truncada cuando la estructura del techo cedió, provocando la caída y muerte instantánea de ambos hombres.
Torres y Buenamaizón no eran novatos en el rubro; se supo que contaban con antecedentes por golpes similares bajo la misma modalidad contra distribuidoras en la provincia de La Rioja.
Próximos pasos de la justicia
Actualmente, la Fiscalía busca determinar si existen cómplices locales. Se están tomando testimonios a empleados del comercio y vecinos de la zona para identificar quién pudo haber filtrado los datos sobre el arribo de los camiones y el manejo del dinero. El foco está puesto en el entorno cercano a la logística de la empresa, ya que los vehículos llegaron incluso horas antes de lo previsto, un dato que los delincuentes parecían manejar con precisión.