El SMN mantiene vigentes las alertas por tormentas en toda la provincia. Se esperan lluvias intensas, granizo, fuerte actividad eléctrica y ráfagas de hasta 90 km/h en distintas localidades. La Secretaría de Ambiente advierte además sobre posibles crecidas de ríos y arroyos.
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La inestabilidad continuará afectando a Catamarca al menos hasta el domingo, según informó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), que mantiene activas las alertas amarillas por tormentas en todo el territorio provincial.
Este viernes por la noche, las localidades de Antofagasta de la Sierra, Belén, Tinogasta y Santa María se verán afectadas por fenómenos climáticos severos: tormentas fuertes, caída de granizo, intensa actividad eléctrica, abundante precipitación en cortos períodos y ráfagas que podrían alcanzar los 90 km/h.
Para el sábado por la noche y madrugada y mañana del domingo, la alerta se extenderá al valle central y al este provincial, incluyendo departamentos como Ambato, Ancasti, Capayán, Capital, El Alto, Fray Mamerto Esquiú, La Paz, Paclín, Santa Rosa, Valle Viejo y la zona serrana de Pomán. También se prevén condiciones adversas en las zonas de monte de Andalgalá, Belén, Pomán, Santa María y Tinogasta, con lluvias intensas, granizo y ráfagas de similar intensidad.
El SMN estima valores de precipitación acumulada entre 20 y 45 mm, aunque en algunos sectores podrían superarse de manera puntual. Aclaración del Centro de Monitoreo Meteorológico de la Capital
Desde la Secretaría de Ambiente y Espacios Públicos de la Capital se advirtió que la inestabilidad persistirá durante el fin de semana, con probabilidad de tormentas en las zonas serranas de Ambato que podrían desplazarse hacia la ciudad en horas de la tarde y la noche, tal como ocurrió en jornadas anteriores.
Asimismo, se recomienda estar atentos a las actualizaciones oficiales del SMN, ya que para San Fernando del Valle de Catamarca las probabilidades de tormenta son bajas, aunque no se descartan.
Finalmente, se alertó sobre la posible crecida de ríos y arroyos, dado que muchas veces las precipitaciones ocurren en la cuenca alta y no en la ciudad, generando igualmente riesgos de desbordes.