
El conjunto velezano se plantó en La Aguada y se llevó una victoria de oro por 1 a 0 ante Atlético Parque. Con un «Chulo» Aguilera descomunal y la fortuna de Santiago García, el Fortín arrancó el Torneo Apertura de la LAF con el pie derecho.
{nextPage}
La mística de «La Embrujada» de La Aguada no fue suficiente para contener el hambre de gloria de Vélez Sarsfield de Andalgalá. En el partido que bajó el telón de la primera fecha del Torneo Apertura de la Liga Andalgalense de Fútbol (LAF), el Fortín se hizo gigante en territorio ajeno y derrotó por 1 a 0 a Atlético Parque, sumando tres puntos de oro en un debut duro.
Cinco minutos de zozobra y el despertar del Fortín
El arranque del encuentro fue con la presión del dueño de casa. Durante los primeros cinco minutos, Parque acorraló a Vélez y generó las únicas situaciones de verdadero peligro de todo su partido. Apenas a los 2 minutos de juego, Rodolfo Cativa por la banda izquierda, eludió a «Chulo» Aguilera en el área y, ante el achique desesperado del arquero, metió un pase al medio que tenía destino de gol. Cuando la hinchada local ya lo gritaba, apareció el bombero de la tarde, Federico Cisnero, para salvar milagrosamente sobre la línea.
Vélez respondió de inmediato con una contra letal en los pies de Santiago García, a quien le faltó la convicción necesaria para definir frente al arco.
Sin embargo, tras ese sofocón inicial, las piezas del Fortín se acomodaron en el tablero. Pavón se vistió de cerebro en la mitad de la cancha, manejando los hilos del equipo, mientras que «Chulo» Aguilera empezó a agigantar su figura para adueñarse por completo del trámite del partido.
La fortuna del goleador y la amnesia de Parque
A los 30 minutos llegó la emoción que rompió el cero. De una pelota parada ejecutada con precisión quirúrgica por Aguilera, la defensa de Parque se durmió y Santiago García, con una buena dosis de fortuna, terminó empujando el balón al fondo de la red. 1 a 0 y delirio en el banco visitante.
Parque intentó reaccionar rápido con una contra fulminante, pero la puntería le jugó una mala pasada a Nahuel Monroy, quien desperdició la chance del empate.
El show de Aguilera y un final abierto
En el complemento, el libreto cambió de protagonista pero no de dominador. Mientras «El Brujo» de La Aguada caía en una profunda amnesia futbolística, carente de ideas y volumen de juego, la figura de «Chulo» Aguilera se terminó de consagrar como el jugador del partido, clausurando su lateral y proyectándose con criterio.
La única deuda de Vélez fue la eficacia. El Fortín falló una y otra vez de cara al arco para liquidar el pleito, dejando con vida y esperanza a un Atlético Parque que buscó el empate a base de empuje más que de fútbol.
Los minutos se consumieron entre el nerviosismo local y la resistencia visitante. Fue final y festejo para Vélez de Andalgalá, que demostró que para ganar en «La Embrujada» hace falta carácter, orden y una gran figura. El Apertura recién arranca, pero el Fortín ya avisó que quiere pelear arriba.