
El Torneo Apertura de Primera División de Andalgalá ingresó en su recta más dramática. Con apenas seis puntos en juego, la tabla de posiciones arde: Unión Progresista se mantiene en lo más alto con 26 unidades, acechado a tan solo un punto por Atlético Santa Rita (25) y a tres de Sportivo Huasán (23), que debió cumplir con su jornada libre y aguarda agazapado.
{nextPage}
La última fecha dejó emociones que valen campeonatos. El líder, Unión Progresista, tuvo que transpirar la camiseta más de la cuenta en un choque de fieras. El «León de Huachaschi» protagonizó un durísimo partido frente al otro felino del torneo, el «Puma de Huaco», Atlético Arsenal. Cuando parecía que el empate estaba clavado y le extirpaban la punta, apareció la mística: en la última jugada del partido, un testazo salvador de Jorgito Olivera desató la locura y le dio tres puntos de oro al Progresista.
Por su parte, Atlético Santa Rita no quiso ser menos y demostró que está listo para pelear hasta el último aliento. El escolta no tuvo piedad y aplastó con una categórica goleada por 7-1 a Sp. San Isidro de Huaco, metiéndole una presión bárbara al puntero y dejando en claro que su poderío ofensivo está intacto.
Lo que se viene: Una penúltima fecha que puede definir vidas
El próximo fin de semana paralizará a toda la región con una jornada que promete cambiar el destino del campeonato. El fixture determinó que Unión Progresista (26) tendrá que jugar su última carta fuerte visitando a Sportivo Huasán (23). Para el «León» es ganar o ganar, ya que tiene una enorme desventaja: quedará libre en la última fecha, por lo que necesita obligatoriamente los tres puntos para prenderle velas a los resultados ajenos en el cierre del torneo.
En tanto, Santa Rita (25) buscará aprovechar el cruce entre sus rivales directos. El Santo tendrá que armar las valijas y viajar a la «Cancha de la Liebre» para medirse ante el siempre complicado conjunto de los «Amorosos» sabiendo que un traspié del líder le dejaría la mesa servida para la jornada final.
La mesa está servida, los corazones laten a mil y la calculadora empieza a jugar. ¿Podrá el León aguantar el zarpazo final o habrá nuevo dueño en la corona andalgalense?
¡Quedan dos batallas!
