
El arranque del torneo Apertura no defraudó y regaló emociones en la ovalada de calle Putquial. En su visita a Deportivo Güemes, Atlético Ferrocarril Independiente se quedó con tres puntos de oro tras imponerse en un partido intenso, expulsiones y goles.
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El trámite comenzó favorable para la visita, que logró ponerse en ventaja 1-0 gracias a la aparición goleadora de Rubia Maza. Sin embargo, el partido entró en un cono de sombra y debió interrumpirse durante varios minutos debido a un momento caliente del encuentro. El local sufrió un duro golpe institucional y anímico antes del cierre de la primera mitad, cuando el árbitro expulsó al capitán Maximiliano Cabanillas y, pocos minutos después, al director técnico Luis Figueroa, dejando a Güemes con un jugador menos y sin conducción técnica en el banco.
Lluvia de emociones en el complemento
A pesar de la desventaja numérica, el Gaucho salió con todo en el segundo tiempo. A los 10 minutos, Nicolás Oviedo encendió la ilusión del local con un magnífico tiro libre que decretó el 1-1 parcial, estirando un desarrollo de ida y vuelta constante y de alta intensidad.
No obstante, la jerarquía de Ferro comenzó a pesar en el marcador. Con jugadas de pelota parada y contundencia ofensiva, la visita estiró la ventaja a 3-1 gracias a las conquistas de Ángel Sacaba y Rodolfo Nieva.
Lejos de bajar los brazos, el dueño de casa volvió a achicar diferencias a poco del final. Nuevamente Nicolás Oviedo, otra vez mediante la vía de la pelota parada, firmó el descuento para poner el 2-3 y dejar abierto el final.
Cierre y sentencia de contra
En los minutos finales, Güemes se adelantó en el terreno de juego y fue a buscar el empate con más empuje e ídeas escasas. Del otro lado, Ferro aprovechó los espacios que dejó el fondo local: falló algunas ocasiones claras de contragolpe para liquidarlo antes, pero sobre el epílogo del encuentro, «Peki» Aramayo encabezó una réplica letal y sentenció el definitivo 4-2.