
La mejor tenista argentina de todos los tiempos y embajadora mundial del deporte, Gabriela Sabatini, eligió los paisajes de Catamarca como punto central de su reciente expedición por el Noroeste Argentino. Tras recorrer escenarios naturales que describió como «inolvidables», la leyenda del tenis partió asegurando volver con "el corazón lleno".
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Entre dunas y el silencio andino
En su faceta de viajera incansable y amante de la vida activa, Sabatini dedicó gran parte de su itinerario a explorar el departamento Tinogasta, donde se mostró cautivada por la geografía extrema de la zona:
Duna Mágica de Saujil: La deportista exploró la inmensidad de este gigante de arena, ícono del turismo de aventura.
Dunas de Tatón: Sabatini se adentró en estas imponentes formaciones, destacando la conexión profunda con el silencio y la paz del paisaje andino.
Un viaje a las raíces: La Ruta del Adobe
Más allá de la naturaleza, la visita tuvo un fuerte componente cultural e histórico. Sabatini recorrió la emblemática Ruta del Adobe, un circuito que protege el patrimonio arquitectónico y la fe de la región:
Iglesia Virgen de Andacollo (La Falda): Visitó esta joya construida en 1840.
Capilla Nuestra Señora de Rosario (Anillaco): La extenista se maravilló con este templo edificado en 1712, uno de los más antiguos y conservados de la región.
«Argentina, qué linda sos»
Al finalizar su recorrido —que también incluyó San Juan, San Luis y La Rioja—, «Gaby» utilizó sus redes sociales para agradecer la calidez de los catamarqueños y la labor de quienes cuidan el entorno:
«¡Argentina qué linda sos! Vuelvo con el corazón lleno. Gracias a los guías y guardaparques por su pasión y dedicación», expresó conmovida.
La visita de Sabatini no solo es un mimo para el orgullo local, sino que funciona como una ventana al mundo, posicionando a los destinos emergentes de Catamarca a la par de los puntos turísticos más exclusivos del planeta.